Depreciación acelerada para empresas en nearshoring

El fenómeno del nearshoring ha colocado a México como un destino atractivo para la relocalización de operaciones industriales y logísticas. Ante este contexto, la depreciación acelerada se ha convertido en una herramienta fiscal relevante para incentivar la inversión en activos productivos, particularmente en sectores estratégicos y regiones con potencial de desarrollo.

La posibilidad de deducir inversiones en un plazo menor al ordinario tiene un impacto directo en la base gravable del ISR y, por consecuencia, en el flujo de efectivo durante los primeros años del proyecto. Sin embargo, aprovechar este beneficio requiere analizar requisitos, límites y condiciones específicas establecidas por la normativa fiscal aplicable.

Cuando se integra correctamente a la planeación financiera, la depreciación acelerada puede mejorar la rentabilidad inicial del proyecto y fortalecer la posición competitiva de la empresa.


Cómo impacta la depreciación acelerada en la operación

La depreciación acelerada modifica el ritmo en que una inversión se deduce fiscalmente, generando efectos financieros relevantes:

  • Reducción anticipada de la base de ISR, disminuyendo la carga fiscal en los primeros ejercicios.
  • Mejora temporal del flujo de efectivo, al pagar menos impuesto en etapas iniciales.
  • Impacto en indicadores financieros, como utilidad fiscal y retorno sobre inversión.
  • Requerimiento de control documental riguroso, para acreditar la correcta aplicación del beneficio.
  • Efectos diferidos en ejercicios posteriores, cuando la deducción ya se agotó.

Ejemplo práctico:

Una empresa que instala una planta bajo un esquema de nearshoring adquiere maquinaria con un valor significativo. Bajo el régimen ordinario, la deducción se realizaría en varios años; sin embargo, al aplicar depreciación acelerada, la empresa deduce un porcentaje mayor en los primeros ejercicios. Esto reduce su ISR inicial y mejora su flujo de efectivo durante la etapa de arranque, cuando las inversiones son más intensivas. No obstante, al disminuir las deducciones futuras, deberá prever un incremento en la carga fiscal en años posteriores, integrándolo a su proyección financiera de mediano plazo.

En ausencia de una planeación adecuada, la empresa podría beneficiarse en el corto plazo pero enfrentar presiones fiscales futuras no anticipadas.


Estrategias recomendadas

  • Evaluar el beneficio dentro del modelo financiero completo, no solo como ahorro inmediato.
  • Simular escenarios fiscales multianuales, considerando el efecto diferido.
  • Verificar requisitos específicos del incentivo, asegurando cumplimiento documental.
  • Coordinar áreas fiscal y financiera, alineando deducciones con proyecciones de flujo.
  • Monitorear cambios regulatorios, que puedan modificar el alcance del beneficio.
  • Documentar correctamente la inversión, manteniendo evidencia técnica y contable.

La depreciación acelerada para empresas en nearshoring puede ser un catalizador de inversión cuando se utiliza con visión estratégica. Analizar su efecto integral permite fortalecer la liquidez inicial sin comprometer la estabilidad fiscal futura.

En ACEI, acompañamos a las empresas en la evaluación de incentivos fiscales vinculados a inversiones productivas, ayudándolas a integrar beneficios como la depreciación acelerada dentro de una planeación financiera sólida y sostenible.

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