Las empresas con operaciones binacionales deben revisar sus precios de transferencia

Las empresas que operan entre dos países, especialmente en contextos como México–Estados Unidos, enfrentan un entorno fiscal cada vez más exigente en materia de precios de transferencia. En 2026, la coordinación entre autoridades fiscales ha fortalecido los mecanismos de intercambio de información, lo que incrementa la visibilidad sobre operaciones entre partes relacionadas.

Los precios de transferencia buscan asegurar que las transacciones entre empresas vinculadas se realicen a valor de mercado, evitando la erosión de la base gravable. Sin embargo, en la práctica, las diferencias en criterios, documentación y estructuras operativas pueden generar riesgos significativos si no se gestionan adecuadamente.

Para las empresas binacionales, revisar periódicamente sus políticas de precios de transferencia no es solo una obligación, sino una herramienta para proteger su estabilidad fiscal y financiera.


Cómo impactan los precios de transferencia en la operación

El análisis de precios de transferencia incide directamente en la forma en que las empresas registran ingresos, costos y utilidades:

Uno de los principales efectos es la determinación de la base gravable en cada país, ya que los precios asignados a transacciones internas impactan directamente el ISR.

También existe el riesgo de ajustes fiscales, cuando la autoridad considera que los precios utilizados no reflejan condiciones de mercado.

La doble tributación es otro factor relevante, especialmente cuando dos jurisdicciones no coinciden en la valoración de una operación.

Además, la documentación y estudios de soporte se vuelven fundamentales para acreditar que las operaciones cumplen con el principio de plena competencia.


Ejemplo práctico:

Una empresa mexicana vende productos a su filial en Estados Unidos a un precio determinado internamente. Durante una revisión, la autoridad fiscal considera que ese precio está por debajo del valor de mercado, lo que implica un traslado indebido de utilidades. Como resultado, realiza un ajuste que incrementa la base gravable en México, generando un impuesto adicional. Si la empresa no cuenta con un estudio de precios de transferencia actualizado y bien documentado, tendrá dificultades para defender su posición, pudiendo incluso enfrentar una doble tributación si la autoridad extranjera no reconoce el ajuste.

En otros casos, cambios en condiciones de mercado o en funciones operativas pueden volver obsoletos los estudios existentes, incrementando el riesgo fiscal.


Estrategias recomendadas

  • Actualizar estudios de precios de transferencia, reflejando condiciones actuales de mercado.
  • Documentar operaciones entre partes relacionadas, asegurando evidencia suficiente.
  • Monitorear márgenes y comparables, alineando resultados con el principio de plena competencia.
  • Coordinar estrategias fiscales entre jurisdicciones, evitando inconsistencias.
  • Evaluar riesgos de doble tributación, anticipando posibles ajustes.
  • Realizar revisiones periódicas, adaptando políticas a cambios operativos.

Las empresas con operaciones binacionales deben gestionar los precios de transferencia como un elemento estratégico de su operación. Una revisión oportuna permite reducir riesgos, evitar ajustes y fortalecer el cumplimiento en un entorno de fiscalización coordinada.

En ACEI, apoyamos a empresas en la evaluación y documentación de sus políticas de precios de transferencia, ayudándolas a alinearse con criterios de mercado y a reducir contingencias fiscales en operaciones internacionales.

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