Nuevos criterios del SAT para programación de auditorías 2026

¿Quiénes serán fiscalizados y por qué?

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) publicó los nuevos criterios de programación de auditorías para el ejercicio 2026, con el objetivo de fortalecer la transparencia y enfocar la fiscalización en los contribuyentes con mayor nivel de riesgo fiscal.

La medida forma parte de una estrategia de supervisión digital más precisa, sustentada en cruces de información entre CFDI, declaraciones, movimientos bancarios y comercio exterior, que busca establecer piso parejo en el cumplimiento tributario.

De acuerdo con el comunicado 53/2025, el SAT auditará únicamente al 0.02% del padrón nacional, equivalente a 16,200 contribuyentes, pero con un enfoque mucho más selectivo y automatizado.

Esto significa que la autoridad aplicará un modelo de riesgo avanzado, priorizando los casos con mayor probabilidad de omisión, simulación o evasión fiscal, más que aumentar el número de auditorías.


Cómo se materializan los nuevos criterios

El documento oficial detalla que las auditorías se concentrarán en contribuyentes que presenten alguno de los siguientes comportamientos de riesgo:

  • Celebrar operaciones con factureras o nóminas simuladas.
  • Registrar pérdidas fiscales recurrentes sin sustento económico.
  • Abusar de deducciones o estímulos fiscales improcedentes.
  • Obtener ingresos no declarados o con discrepancias contables.
  • Presentar inconsistencias entre lo que compran, venden o importan.
  • No enterar retenciones o realizar operaciones con paraísos fiscales.
  • Reportar tasas efectivas menores al promedio del sector.

El SAT también auditará la congruencia entre los CFDI emitidos y recibidos, los estados financieros, los registros contables y las declaraciones anuales, apoyándose en herramientas de fiscalización electrónica y análisis predictivo.

En términos de cobertura, el programa considera:

  • 6.3% de los grandes contribuyentes,
  • 0.02% de los pequeños y medianos, y
  • 2.5% de las empresas de comercio exterior.

Esto confirma que el foco estará en empresas con operaciones relevantes o transfronterizas, especialmente aquellas con patrones atípicos de flujo, deducciones o exportaciones.


Estrategias recomendadas

  • Revisar la congruencia integral de la información fiscal: asegurar que las declaraciones, CFDI, pagos y registros contables coincidan.
  • Documentar la materialidad de las operaciones: conservar contratos, entregas, comprobantes y soportes físicos o digitales.
  • Auditar deducciones y estímulos fiscales: verificar que cada beneficio cuente con fundamento legal y evidencia de aplicación correcta.
  • Monitorear tasas efectivas de impuesto: compararlas con el promedio del sector y ajustar prácticas en caso de desviaciones.
  • Fortalecer controles de retenciones: evitar omisiones en ISR, IVA y aportaciones laborales.
  • Implementar auditorías preventivas internas: detectar y corregir inconsistencias antes de una revisión oficial.
  • Mantener comunicación activa con el contador y asesor fiscal: para identificar alertas del SAT y responder oportunamente.

La nueva estrategia de fiscalización del SAT refuerza la tendencia hacia auditorías inteligentes y selectivas, donde la tecnología sustituye las revisiones masivas por análisis de riesgo precisos.

En este entorno, la congruencia y la trazabilidad documental son los factores decisivos que determinarán si una empresa es o no objeto de revisión.

En ACEI, ayudamos a las organizaciones a prevenir riesgos de auditoría, revisando sus operaciones fiscales, conciliaciones y soportes contables, para garantizar cumplimiento, certeza y protección ante una posible revisión del SAT.

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